El decálogo del buen cuidador en la Tercera Edad

VITA CUIDADORMás de dos millones y medio de ancianos en España son dependientes y la inmensa mayoría de ellos, un 94%, residen en su vivienda habitual. Estas cifras no dejarán de incrementarse fruto del aumento progresivo de la esperanza de vida, lo cual sitúa al cuidador como figura clave e imprescindible para garantizar su bienestar tanto físico como mental.

Es por ello, imprescindible tener en cuenta una serie de consideraciones básicas para todo aquel que se tenga que enfrentar a esta tarea, sobre todo familiares directos del anciano.

1 Derechos y deberes

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología recuerda que igual de importante es velar por los derechos de las personas mayores en situación de vulnerabilidad, como fomentar que estas cumplan sus deberes de responsabilidad en el buen trato.

2 Principios bioéticos

El cuidador debe garantizar los principios de no Malificencia, es decir, el respeto a la integridad física y psicológica del mayor y de Justicia, teniendo en cuenta la integración y la no discriminación. Asimismo, el cuidador debe cumplir con el principio de Autonomía que significa mantener ante todo la capacidad de la persona de tomar decisiones y del de Beneficencia, hacer el bien siempre respetando el principio de autonomía.

3 Personalizar la atención

A priori, es de suponer que si se está al cuidado de un familiar, se procurará su bienestar. El problema surge porque hay un desconocimiento generalizado sobre qué es esa palabra aplicada a la tercera edad. Bienestar para el anciano no es hacer todo por él, sino garantizar su autonomía en la medida de lo posible, dejándole participar de su vida y sin tratarle como a un niño.

4 Preservar su identidad

Todo ello nos conduce a preservar su identidad y dignidad personales. Sus creencias y costumbres a lo largo de su vida no se deben ver modificadas anulando su capacidad de decidir.

5 Apoyar su criterio

Ofrecer alternativas está en mano del cuidador, respetando su opinión y los hábitos saludables.

6 Adaptar y reforzar

Valorar sus logros y motivarle para que haga las actividades por si mismo. Para ello, es clave la empatía. La salud no es su único impedimento. Su salud emocional y su entorno social son factores que intervienen en su disposición para enfrentarse a la vida.

7 Formación continúa

El buen trato a las personas mayores lleva implícita cierta inquietud por parte del familiar de formarse sobre el proceso de envejecimiento, sus enfermedades, preocupaciones y necesidades. Además de existir multitud de manuales que pueden ser útiles, siempre podrás contar con la ayuda de un especialista para resolver cualquiera de tus dudas.

8 Evitar su soledad

Tanto física como emocional.  Gran parte de las veces no se trata tanto de la falta de compañía como la sensación que pueden sentir de falta de atención o de aislamiento. Hay que compartir tiempo, momento e inquietudes con ellos, involucrándoles en tu propia vida y en la de tu familia, que es la suya también.

9 Permitir el acceso a la tecnología

Tanto para favorecer el acceso a información y ocio a través del aprendizaje del manejo de los dispositivos actuales, como cualquier otra persona, como poner a su disposición aparatos tecnológicos que faciliten su vida.

10 El cuidador cuidado

El cuidador debe ser también consciente de las consecuencias emocionales y físicas de ser cuidador. Pide ayuda si fuese necesario.

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